Los pollos son de los animales más abusados del planeta

Publicado el 22/05/2019 by Jonty Whittleton

El número de pollos que sufren en las granjas industriales es asombroso. Echamos un vistazo a la crisis de pollos que se gesta alrededor del mundo.

Este artículo ha sido escrito en conjunto con nuestra asesora de animales de producción, Monica List.

Un problema muy grande por comprender

Hay un punto en el cual la magnitud del problema es poca para hacerlo más relevante. El cambio climático es un ejemplo clásico: demostrar que el calentamiento global es algo grave, ha sido una gran tarea para aquellos cuyo trabajo es convencer a los tomadores de decisión respecto a política pública.

Pollos de siete días de edad, confinados en una granja industrial.

Y lo mismo sucede con lo que respecta al bienestar animal. La historia de una sola criatura que sufre parece siempre motivar a la gente de una manera en la que historias de sufrimiento masivo no lo logran hacer. Tiene sentido; nuestros cerebros están programados para priorizar casos particulares sobre casos a escala..

El mayor bien para la mayoría

La magnitud del sufrimiento es importante para nosotros como activistas del bienestar animal, ya que nos muestra dónde podemos mejorar las vidas del mayor número de animales posible. Y no hay mejor ejemplo del sufrimiento a gran escala que en las fábricas de pollos (tal vez con la excepción de los peces y las medusas, pero eso quedará para otro día).

Seamos honestos; la producción industrial de pollo es una de las causas más grandes de maltrato animal en el mundo.

El problema para el pollo moderno

Cuando hablamos sobre pollos para producción de carne, nos referimos al usual pollo estereotípico de plumas blancas que andan por doquier sobre piernas que apenas pueden aguantar el peso de sus inmensas pechugas.

En 32 dage gammel slagtekylling i den industrielle produktion

Pollo de engorde para carne de 32 días de edad en una granja industrial. 

Cuando hablamos sobre pollos para producción de carne, nos referimos al usual pollo estereotípico de plumas blancas que andan por doquier sobre piernas que apenas pueden aguantar el peso de sus inmensas pechugas.

Estos animales han sido genéticamente ‘ajustados’ para maximizar la ganancia de peso a todo costo. Y es un gran costo que estos animales deben pagar, en la forma de cojeras dolorosas, lesiones en la piel, fracturas de piernas, dificultades respiratorias e incluso fallos cardiovasculares.

Estos animales tan solo tienen 40 días de edad antes de ser asesinados y consumidos – aún son bebés, aunque no lo notarías al mirarlos.

Y los lugares en los que estos gigantes son criados, empeoran las cosas aún más. Las granjas industriales áridos están repletos de pollos, lo que no ayuda en nada a estos animales naturalmente curiosos y juguetones a que no entren en un terrible aburrimiento.

El descanso es un desafío constante, ya que la mayoría de granjas industriales no proveen más de cuatro hora de ‘oscuridad’ a la vez. Y en la mayoría del tiempo, los pollos son expuestos a una severa luz artificial y hacinados junto decenas o incluso miles de centenas de otros pollos.

Imagínate ser forzado a ganar una cantidad insalubre de peso mientras pasas toda tu vida con iluminación precaria, sin ventanas, hacinado, sin nada a tu alrededor ni nada que hacer. No parece muy divertido, ¿cierto? Sería un gran trabajo diseñar una casa menos apropiada para un animal vivo, que respira y siente.

Hemos visto esta clase de almacenes en persona y es impresionante a la vista. Imagínate una alfombra ondulada y blanca, acompañada de un constante alboroto y un olor a amoniaco que es difícil de olvidar una vez que regresaste al aire fresco.

Un pollo en una granja industrial se sienta al lado de otro que murió. 

Sufriendo a una escala sin precedente

Si pudieras observar la vida de tan solo uno de los pollos en un almacén, posiblemente quedarías muy sorprendido. Ahora toma todo ese sufrimiento y multiplícalo por 40 mil millones. Ese es el número de pollos que crecen en una granja industrial cada año, a nivel mundial. Y ese monto sube a 60 mil millones si incluimos a aquellos pollos que aparentan ser criados en mejores condiciones de vida.

Entonces, por cada humano en el planeta, hay nueve pollos. Hablemos acerca de ser superados en número.

Y ni siquiera está distribuido equitativamente, ya que unos países consumen más de su porción correspondiente. Un típico consumidor estadounidense, por ejemplo, come la enorme cantidad de 90 libras de pollo por año. Eso es alrededor de 15 pollos grandes.

Uno de los mayores consumidores de pollo, China, puede que esté a punto de comer mucho más, ya que el creciente número de casos de gripe porcina está cambiando la demanda de los consumidores de cerdo a pollo.

Investigadores han sugerido que “uno de las marcas más duraderas sobre nuestro planeta tierra será el aumento súbito en el récord de copiosos huesos de pollo”.

Bienvenidos al planeta del pollo

El tamaño de la industria del pollo puede estar siendo subestimada. Al escribir en la revista Nature , académicos de Stanford recientemente usaron técnicas de aprendizaje con máquinas e imágenes de alta resolución para identificar granjas fábricas en un solo estado de Estados Unidos (Carolina del Norte) y luego compararon sus resultados con sus ya existentes datos. Los autores identificaron 589 fábricas de aves adicionales, lo que representa un aumento del 15%.

La oportunidad para generar impacto

Con un problema tan inmenso, tenemos una oportunidad maravillosa para transformar positivamente la vida de millones de animales. Las soluciones ya están disponibles; pollos más saludables criados en almacenes con más espacio, luz natural y elementos estimulantes como posaderos y fardos de heno. Estas granjas pueden mantener a estos animales curiosos y animados en un estado activo y saludable, y deben convertirse en nuestro nuevo estándar global para la producción de pollo.

Es tiempo de cambiar para los pollos

Lanzamos nuestra campaña “Cambia por los pollos” en el 2016 para retar a algunas de las más grandes compañías de comida del mundo a que mejoren sus políticas de bienestar animal.

Con nuestro esfuerzo y el de otros grupos aliados, estamos progresando. Pensadores vanguardistas de todas partes de la sociedad están juntándose para decir “ya basta”, y más de 100 compañías se han comprometido a mejorar las vidas de los pollos.

El cambio no puede esperar.

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Jonty Whittleton y Monica List