Las cerdas pueden sufrir síndrome post-parto, así como las madres humanas

13 de mayo del 2018

En este Día de las Madres, te pedimos que te acuerdes de las mamás cerdas y te unas a nosotros en la lucha por el fin a la crueldad cometida contra ellas en los sistemas de producción intensivos.

Un artículo recientemente publicado ha comprobado científicamente que las cerdas mamás, confinadas en crueles sistemas de producción intensivos, son incapaces de ejercer su comportamiento natural, moverse, buscar alimento, explotar o socializar y están sujetas a los mismos riesgos que las madres humanas tienen de sufrir con trastornos psicológicos o depresión posparto.

Así como en las mujeres, los niveles hormonales de las madres s cambian drásticamente cuando están a punto de dar a luz, lo que puede inducir los síntomas de depresión posparto en ambas especies.

Estos síntomas se agravan aún más en el caso de las cerdas porque se mantienen en condiciones precarias, por el estrés del confinamiento, el dolor del parto, la falta de los lechones - que se retiran de sus madres prematuramente - y la falta de apoyo social de otros cerdos.

Sin poder construir un nido para los lechones

Durante la gestación, por ejemplo, las cerdas tienen un fuerte instinto de construir nidos para sus lechones, pero es imposible corresponder al instinto cuando están enjaulados. Tres de cada cuatro cerdas mamás pasan la mayor parte de sus vidas confinadas en jaulas del tamaño de una nevera común.

Los niveles de hormonas del estrés constatado en cerdas que no pueden corresponder a su instinto natural y no tienen con qué construir sus nidos son mucho más altos que en cerdas que reciben espacio y materiales para anidar.

"Es difícil ver las cerdas mamás en jaulas apretadas e inhóspitas. La frustración y angustia de ellas es visible, ellas se quedan tratando de hacer sus nidos incluso cercados por metal. Sus rostros y cuerpos están llenos de heridas por las barras que las rodean ", relata la Dra. Sarah Ison, de Protección Animal Mundial.

El sufrimiento de no socializar con otras cerdas

Pedimos a los productores que críen a las cerdas en recintos, no en jaulas, para que ellas puedan dar a luz en los nidos que construyeron y cuidar bien de sus lechones, como ciertamente desean hacer.

De todos los animales criados en granja alrededor del mundo, los cerdos son los más inteligentes y sociables. Por naturaleza, los cerdos viven en grupos matriarcales de dos a seis hembras adultas al lado de sus lechones y cerdos más jóvenes.

Pero en los sistemas de producción industrial la realidad es totalmente diferente.

Las cerdas mamás se aíslan en jaulas apretadas durante la gestación, el parto y la lactancia. Ellas no pueden moverse, interactuar unas con otras o aprender con el comportamiento de cerdas mamás más experimentadas.

Las necesidades básicas de las cerdas se descuidan cruelmente. Ellas están obligadas a soportar una vida entera de frustración y sufrimiento, enjauladas, sirviendo sólo como una máquina de reproducción para el sistema industrial.

Lechones separados demasiado temprano de las madres

Otra angustia para las cerdas mamás es que los lechones son retirados de ellos demasiado pronto. En la naturaleza, las cerdas destetan sus lechones entre 10 y 17 semanas después del parto, pero en los sistemas industriales intensivos, los lechones son retirados de sus madres con sólo 3 semanas.

Esta separación es cruel tanto para las madres y como para los lechones. En los sistemas de producción industrial, ellos gritan unos por otros durante semanas.

Obviamente, en esas condiciones, los lechones y madres se quedan con niveles súper elevados de estrés, lo que podría evitarse aumentando la edad de destete.

Además, las cerdas de los sistemas de producción industrial se estimulan para tener más lechones de lo que pueden alimentar. En consecuencia, algunos de los lechones no sobreviven.

Para garantizar el bienestar de las cerdas y los lechones es necesario que se respete la cantidad natural de crías.

En este día de las madres, luchamos por ellas

Con la celebración del día de las madres alrededor del mundo entero, aprovechamos para convocar a todos los consumidores a tomar una actitud y ayudarnos a acabar con el sufrimiento de las mamás cerdas de los sistemas de producción industrial.

Los supermercados tienen el poder de cambiar la vida de los cerdos. Ellos gastan millones de dólares cada año comprando carne de cerdo de productores en todo el mundo. Por lo tanto, también son responsables de garantizar que sus proveedores críen los animales con altos estándares de bienestar.

Pero los supermercados sólo cambiarán si saben cuánto el bienestar de los animales es importante para sus clientes.

En este día de las madres, las cerdas necesitan que luches por ellas. Pide a los supermercados que se comprometen a cambiar la vida de las cerdas.

Necesitamos tu apoyo para pedir a los grupos Walmart y Cencosud que asuman un compromiso público para cambiar la vida de los cerdos.

Queremos que ellos implementen políticas de bienestar animal en todas sus redes de supermercados en Latinoamérica exijan que sus proveedores de carne de cerdo mejoren la forma en que crían los animales.

"A frustração e angústia delas é visível, elas ficam tentando fazer seus ninhos mesmo cercadas por metal"

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