Río 2016: Salvando a más de 100 gatos abandonados en el Maracaná

08 de agosto del 2016

Conoce la historia de Mãezinha, Tiópia y otros animales rescatados por World Animal Protection y el comité organizador en esta semana

El viernes 5 de agosto, el mundo entero volvió sus ojos a Río de Janeiro durante la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos, que se celebró en el estadio de Maracaná. Detrás de las escenas del espectáculo, y en medio de todo el movimiento, el mayor estadio de fútbol en Brasil es también el hogar de más de 100 gatos abandonados.

Protección Animal Mundial ha estado trabajando con el Comité Organizador de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos Río 2016 en estas últimas semanas para implementar un manejo humanitario de los animales afectados por el mega-evento – incluyendo de 5 a 6 colonias de gatos que viven en el Maracaná.

Natalia Kingsbury, una protectora de animales que se ha dedicado a ayudar a estos gatos durante 20 años, se sintió aliviada al ver a algunos de los animales débiles y heridos ser rescatados. "Estoy muy feliz, muchas gracias a la ONG por velar por los gatos Maracaná. Son las primeras personas que están procurando su protección", dijo.

Hasta la fecha, 40 gatos han sido rescatados.

Todos los animales están siendo llevados a las clínicas veterinarias asociadas para ser esterilizados, vacunados, desparasitados y trasladados a un refugio temporal, construido especialmente por el Comité Organizador Río 2016 – con el apoyo de Protección Animal Mundial.

"Estamos trabajando duro para mantener seguros a los animales durante los Juegos, pero nuestra mayor esperanza es que cada uno de ellos pueda encontrar a una familia amorosa y responsable", dijo Rosangela Ribeiro, Gerente de Programas Veterinarios de World Animal Protection para Brasil.

La ONG está organizando una serie de ferias de adopción de perros y gatos rescatados cerca de las sedes olímpicas, en asociación con la Secretaría Especial para la Promoción y Defensa de los Animales (SEPDA).

Un rescate difícil, pero especial

Uno de los momentos más emocionantes de la operación fue el rescate de un gato macho y amarillo – aún sin nombre.

El animal, que tiene una lesión grave en una de sus patas delanteras, ya es conocido por la protectora Natalia Kingsbury, quien ha tratado de capturarlo varias veces. "Cada vez que traía el equipo, desaparecía", dice ella.

El jueves (4), Kingsbury siguió a uno de los trabajadores de rescate en el Maracaná.

Herido y asustado, el gatito amarillo se acercó varias veces, pero dudó. Kingsbury tuvo que intervenir, pidiendo a todos los voluntarios que se retiraran. Una trampa humanitaria se instaló con sobres (comida para gatos) en el interior. "Él vino caminando desde la parte posterior, con fuerza. Pero estaba muy hambriento, y terminó cayendo en la trampa", recuerda.

El gato fue llevado a una clínica asociada, donde se le trató la lesión en su pata adecuadamente. Los veterinarios creen que la herida es resultado de peleas con otros gatos y que con el tiempo se había infectado. "Es probable que su patita no tenga que ser amputada y que pueda caminar de nuevo", celebró Rosangela Ribeiro.

Mãezinha y la pequeña Tiópia

Otra de rescate muy especial fue el de una hembra conocida como "Mãezinha". 

Según Kingsbury, la gata ha pasado por al menos 4 gestaciones desde que vive en el Maracaná. “Mãezinha ha tenido muchos hijos, cerca de cuatro camadas y, en cada uno, ella tenía 4 o 5 cachorros", se lamenta la protectora.

La reproducción sin control amenaza no solo la salud y el bienestar de las hembras y sus recién nacidos, pero también aumenta el número de animales que viven abandonados en la calle.

Gatas como Mãezinha tenían prioridad durante la acción en el Maracaná. Ella fue rescatada la semana pasada y ahora está a la espera de ser esterilizada y puesta en adopción.

Gracias al trabajo de Kingsbury, a lo largo de los años, algunas hembras Maracaná ya han sido esterilizadas.

Una de ellas es la siguiente en la línea de rescates. Con un nombre inspirado en el país Etiopía, esta frágil hembra es una verdadera sobreviviente. "Tiópia" tiene por lo menos 6 años y aún vive alrededor del estadio. Durante este tiempo, sus hermanas fueron asesinados brutalmente por los residentes.

"Fue crueldad pura", se indigna Kingsbury, "las mataron con golpes en la cabeza."

Tiópia sobrevivió. Aunque desnutrida, como muchos gatos en el Maracaná que constantemente enfrentan anemias y rinotraqueitis –debido a la mala alimentación y la caída en su inmunidad– la pequeña hembra todavía camina alrededor del colosal estadio. Y es la consentida de Kingsbury.

"Vamos a rescatarla, todavía tenemos muchos que animales por rescatar", dice, "pero Rosangela y Protección Animal Mundial, junto con el Comité, están haciendo un trabajo maravilloso. Mi esperanza es que ahora los animales del Maracaná puede tener un futuro mejor".

Solución a largo plazo

Una preocupación importante, sin embargo, es que el ciclo de abandonos cerca del Maracaná no termina pese a los rescates y el final de los Juegos Olímpicos. Rosangela Ribeiro advierte que –aunque importante– esto es sólo una solución temporal.

"Las personas nunca deben abandonar a sus animales. Especialmente en el Maracaná, donde se alojan los principales eventos y hay una gran concentración de personas. Los animales terminan heridos. Son completamente vulnerables y dependientes de la ayuda humana. El abandono de animales es cruel, y los somete a accidentes, hambre, enfermedades y abuso", explica Ribeiro.

Por ello, Protección Animal Mundial y el Comité Organizador crearon una campaña de sensibilización sobre la tenencia responsable de animales. La acción se ha desarrollado especialmente con la población que vive en el área de Maracaná y otras comunidades de Río de Janeiro.

Más información sobre nuestro trabajo en el 2016 

"Estamos trabajando duro para mantener seguros a los animales durante los Juegos, pero nuestra mayor esperanza es que cada uno de ellos pueda encontrar a una familia amorosa y responsable"

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