El nuevo informe " Un acercamiento a la crueldad: El impacto negativo de los selfies con vida silvestre en el Amazonas " revela los efectos perjudiciales de la creciente popularidad de las selfies con animales silvestres.

Nuestro equipo de especialistas e investigadores condujeron el primer análisis de atracciones turísticas que ofrecen contacto con la vida silvestre en América Latina.

La investigación trae a la superficie la preocupación de que muchas de esas atracciones están explotando a los animales de forma cruel, además de no respetar las leyes de protección animal, al ofrecer a los turistas la oportunidad de tomar fotos con ellos y luego compartirlas en las redes sociales.

Descubierto que:

  • El 54% de las 249 atracciones ofrecían contacto directo con animales, como sujetarlos para tomar fotos
  • El 35% utilizaba comida para atraer a los animales silvestres
  • El 11% ofrecía la oportunidad de nadar con animales silvestres

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Nuestro equipo también hizo investigaciones de campo en dos ciudades de la región Amazónica: Manaus, en Brasil, y Puerto Alegría, en Perú.

En Manaus, dieciocho operadores de turismo ofrecieron la oportunidad de sostener o tocar los animales silvestres en el 94% de los paseos. Esta actividad fue activamente alentada en el 77% de ellos.

En la ciudad de Puerto Alegría, los animales silvestres también se ofrecían como accesorios para fotos en tres lugares, que cobraban cerca de 15 dólares por turista. Sólo en estos tres lugares encontramos 40 animales de 24 especies diferentes.

En general, nuestra investigación evidenció el impacto devastador que el manejo repetido y condiciones precarias de bienestar, la exposición continua a la fotografía con flash y los ambientes no naturales pueden tener sobre esos animales. Ellos sufren de estrés, enfermedades, lesiones e incluso muerte prematura.

Los perezosos y el fenómeno de las selfies

En el top de la lista de los animales silvestres usados ​​para selfies en el Amazonas – se encuentran los delfines rosados, serpientes, caimanes  y los perezosos.

A causa de sus movimientos lentos y de una expresión facial que da a las personas la impresión de que esos animales están siempre sonriendo, los perezosos se convirtieron en el principal objetivo de individuos que explotan cruelmente la vida silvestre para obtener ganancias.

En la naturaleza, los perezosos tienen una vida tranquila y pacífica. Retirarlos del bosque es casi una sentencia de muerte para ellos.

Nuestras evidencias sugieren que muchos perezosos no sobreviven más de 6 meses después de ser capturadas - en vida libre, ellas pueden vivir por hasta 40 años.

Firma nuestro código selfie

Al firmar el Código de Selfie con Animales Silvestres, te comprometes a:

NO TOMAR una selfie con animales silvestres si :

  • Está siendo sostenido, abrazado, o sujetado
  • Lo puedes atraer ofreciéndole comida
  • Puedes hacerte daño

TOMAR una selfie con animales silvestres si :

  • Puedes mantener una distancia segura de él
  • Está en su hábitat natural​
  •  Es libre de moverme y no está en cautiverio

Consejos de turismo sin crueldad

Sigue nuestro Código de Selfie con Animales Silvestres para garantizar que tus fotos no colaboren con el sufrimiento de los animales silvestres.

Una "mala selfie" es una foto en la que un animal silvestre está siendo sostenido, tocado, contenido o atraído con alimento con el fin de ser un accesorio en las fotos.

Una 'selfie buena' es cualquier foto tomada sin que el animal tenga contacto directo con humanos o estuviera siendo retenido o mantenido en cautiverio para ser utilizado como accesorio.

Queremos que los turistas aprovechen la observación de animales silvestres en la naturaleza o, como una segunda mejor opción posible, en un santuario o centro de rescate que proporcione una protección adecuada a los animales que sobrevivieron a la crueldad de la industria del turismo.

Pedimos a todos los turistas que reservan sus paseos y experiencias con vida silvestre con una operadora de turismo responsable.

Juntos, podemos garantizar un futuro mejor para los animales del Amazonas, y muchos otros alrededor del mundo.

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