Nuevos albergues protegerán animales de sequía y heladas en Bolivia

26/02/2014

La WSPA brindó alimento, medicinas y atención veterinaria a más de 50.000 animales.

“Con el ingreso del cambio climático, la vida es cada vez más difícil para las personas y, especialmente, para los animales que les brindan el alimento, trabajo y sustento necesario para sobrevivir. Mike Baker, CEO.

El departamento de Manejo de Desastres de la WSPA trabaja junto a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y socios locales en la construcción de 70 albergues para proteger llamas, alpacas y ovejas de las consecuencias del cambio climático que golpean el Municipio de Pelechuco del departamento de La Paz en Bolivia.

Bajas temperaturas y sequías prolongadas por ocho meses en la época invernal, sumadas a vientos huracanados e intensas lluvias en verano son parte de los estragos que las variaciones en el clima han traído a las  personas de este municipio y a sus animales que les son indispensables para vivir al constituirse en su principal medio de vida. Las duras y cambiantes condiciones provocan que los animales mueran, pierdan sus crías, bajen de peso y disminuyan la cantidad y calidad de su fibra.

“Con el ingreso del cambio climático, la vida es cada vez más difícil para las personas y, especialmente, para los animales que les brindan el alimento, trabajo y sustento necesario para sobrevivir. Por eso debemos trabajar en proyectos sostenibles que permitan a estas comunidades resistir y superar las diferentes crisis que enfrentan”, señaló Mike Baker, Director Ejecutivo de la WSPA Internacional. 

En una primera etapa de ayuda, la WSPA brindó alimento, medicinas y atención veterinaria a más de 50.000 animales. En esta segunda fase se terminaron  de construir 46 de 70 albergues que proveen refugio a los animales y a sus crías, reduciendo los índices de mortalidad. 

Con la construcción de estos albergues, según Einstein Tejada, Coordinador Nacional de la Unidad de Emergencias y Rehabilitación Agropecuaria  de la FAO en Bolivia, “la comunidad se ve incentivada a recuperar el ritmo productivo para que en algún momento mejore el precio de la fibra, tanto en el mercado nacional como a niveles internacionales, fortaleciendo  de esta forma el sistema de seguridad alimentaria en la zona”. 

Junto a la FAO y la WSPA participan en este proyecto las comunidades de Ulla Ulla, el Municipio de Pelechuco, el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras y el Viceministerio de Defensa Civil de Bolivia.