“No mates al delfín rosado, papi”: mira como los niños están salvando la especie en la Amazonia

23/03/2017

Nuestro proyecto “Comunidades por el delfín rosado” ya suma 48 escuelas y más de 5.500 alumnos que se han hecho Guardianes del delfín rosado

"Aquí en nuestra comunidad que hemos visto un cambio no se capturan tantos delfines, como antes." - Rainara Firmino Rainara Firmino

“Es con los niños que nosotros aprendemos”, dice Rainara Firmino, dando un tono de moral de la historia a la frase. Sentada en el piso de madera de su casa, a la par del equipo de Protección Animal Mundial, la joven profesora del interior de la Amazonia repite las palabras de un vecino que intentó matar un delfín rosado  durante una pesca y fue impedido por sus hijos.

“Sus niños le dijeron: ‘No, papi! No, no, no es para matar, no. La profesora nos dijo que no podemos seguir matando al delfín rosado, no’”, cuenta ella. Los niños son alumnos de Rainara en la comunidad Nueva Esperanza, en Fonte Boa

Durante 8 meses del año pasado, los estudiantes de la Escuela Municipal Pedro André Filho aprendieron sobre la biología del delfín rosado y la importancia de proteger la especie.

La institución de Fonte Boa  es la segunda en  participar de nuestro proyecto educativo “Comunidades por el Delfín rosado”. El primer proyecto fue realizado en Puerto Braga (mira que increíble)

Ahora otras 48 escuelas ya están inscritas para participar, sumando más de 5.500 estudiantes de la Amazonia.

La iniciativa de Protección Animal Mundial es desarrollada en áreas donde el delfín rosado aún es cazado ilegalmente. Se estima que la población de ese inteligente cetáceo brasileiro esté reduciendo hasta 10% por año en la Amazonia, donde, lamentablemente,  su carne es usada para pescar un bagre carroñero – el piracatinga o pez mota. 

“Queremos que los niños y  los ribereños de la Amazonia se transformen en agentes del cambio y ayuden directamente en la protección al delfín rosado”, explica Roberto Vieto, gerente de Vida Silvestre de Protección Animal Mundial en  América Latina.

Para la profesora Rainara, el proyecto del delfín rosado fue un incentivo importante. “Aquí en nuestra comunidad las personas ya se dieron cuenta del cambio. No hay más pesca del delfín rosado, como sucedía anteriormente. Mis hermanos también, que pescaban bastante piracatinga, hoy día no pescan más. Los comunitarios, los padres y alumnos, la gente en general formó una comunidad unida por el delfín rosado”, se alegra la profesora.

Coro, fiesta y desfile de los Guardianes

En diciembre, la comunidad de Nueva Esperanza y Protección Animal Mundial organizaron una fiesta de clausura del proyecto.

Los preparativos empezaron días antes. Acompañadas por los profesores, los niños hicieron un voluntariado para recoger la basura tirada en la naturaleza y crearon instrumentos musicales a partir de botellas y latas recicladas. Los alumnos también prepararon una obra de teatro sobre la leyenda del delfín rosado y una presentación de un coro.

En el día de la fiesta, por la mañana, ellos ensayaron y en la tarde, los niños se unieron al equipo de Protección Animal Mundial para invitar toda la comunidad para la fiesta.

Cuando llegó la noche, la escuela estaba totalmente decorada y las presentaciones habían sido un éxito – el coro fue acompañado en la guitarra, por el profesor Paulo Roberto. Los versos hablaban sobre la preservación de la naturaleza.

En seguida, los niños cantaron una música sobre el delfín rosado, acompañadas por los instrumentos hechos con material reciclado.

Y para finalizar con broche de oro, la comunidad organizó un concurso para seleccionar el Guardián y Guardiana del Delfín rosado. Doce adolescentes participaron del desfile. Los premiados fueron la pareja Romeo y Juliana – cada uno de ellos ganó una mochila con productos del delfín rosado.

El Cambio alcanza generaciones

Entre los participantes de la celebración estaba Doña Baro, una agricultora de 65 años y madre de 8 hijos, que vive en la comunidad hace más de una década, dice, “Estoy orgullosa de la edad que tengo”, y nos contó que aún siembra banano, yuca, maíz y diversas verduras en su tierra, con la ayuda de su esposo Francisco Firmino.

Ella confiesa que tuvo miedo del delfín rosado.

“Yo nunca anduve por la playa porque decían que [los delfines rosados] se volvían personas. Ahí yo tenía miedo, cierto?”, ella sonríe, “eso era una historia que oíamos a los más viejos contar”. Baro se refiere a la leyenda del delfín rosado – que se transforma en un hombre elegante y embaraza las mujeres –, una creencia aún muy presente en las comunidades ribereñas.

Uno de los desafíos de ese proyecto de educación comunitaria era hacer con que la especie no sea  más vista como enemiga, explicando la biología y el rol de ese inteligente cetáceo para el ecosistema, pero sin disminuir o desmerecer la importancia del folclor amazonense.

Juego online y metodología exclusiva

Para eso, trabajamos junto a los profesores locales en una serie de ejercicios y herramientas educativas, desarrolladas especialmente para el proyecto e integradas a las clases de Ciencias. Entre las favoritas de los estudiantes, está el juego educativo “Apú y el espíritu del rio”. La escuela recibió dos tabletes con el el juego instalado.

¿Tienes curiosidad de jugar también? Descargalo gratis 

“Terminó siendo una experiencia muy rica para los estudiantes y para nosotros. Logramos trabajar todo lo que abarca la cuestión del ecosistema y de la biodiversidad, sin perder el foco en los delfines rosados. Discutimos lo que es la especie, la necesidad de preservar, la importancia que ellos tienen para la naturaleza y que nosotros tenemos para esos mamíferos”, relata el profesor Paulo Roberto.

Doña Baro cuenta que sus nietos llegaban de la escuela felices, ansiosos para hablar sobre el proyecto. “Para ellos ese proyecto es una gran cosa. Los niños ya no tienen miedo, no. Los delfines rosados están flotando por ahí y ellos están brincando en el agua”, ella sonríe. Y dice que ella misma cambió su visión sobre el animal.

“Hoy no tengo miedo, porque sé que él [el delfín rosado] no hace nada de mal”, garantiza.

Sea un Guardián del Delfín rosado

Sea un Guardián del Delfín rosado

Así como Dona Baro y la comunidad de Nueva Esperanza, usted también puede  tornarse en un Guardián del Delfín rosado. Más de 250.000 personas al rededor del mundo ya firmaron el compromiso de Protección Animal Mundial para ayudar a proteger la especie

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