Los perros no muerden sin razón

22/01/2015

En esta oportunidad aclararemos todas las dudas que puedas tener al respecto de por qué los perros muerden

Los perros son una parte importante en nuestras vidas: son nuestros grandes amigos, nos traen beneficios con su compañía y los consideramos parte
 de la familia. Entonces ¿por qué los perros nos muerden?

Muchas veces se les enseña a los niños que nunca deben de acercarse y mucho menos tocar a un perro porque ellos atacan y muerden. Esto hace que las personas piensen que los perros muerden porque quieren y no es así. Inclusive algunos piensan que solo los perros grandes muerden, o que solo los perros de razas agresivas son peligrosos. Todas estas creencias son mitos. Y en esta oportunidad aclararemos todas las dudas que puedas tener al respecto de por qué los perros muerden.

Así como los humanos tienen un lenguaje para comunicarse, también lo tienen los perros. El problema se da cuando nosotros malinterpretamos las señales que los perros nos dan o inclusive nos exponemos a situaciones de peligro simplemente por no comprender su comportamiento.

Cualquier perro, ya sea pequeño o grande, independientemente de si es macho o hembra, puede llegar a morder si es provocado. Estudios en los Estados Unidos muestran que perros de todas razas muerden, ¡inclusive el chihuahaua! Esto no significa que sean malos, simplemente nos están expresando que tienen miedo o que están disgustados con alguna situación. Lo mismo harían con otro perro, si este les asusta o los provoca.

Algunas de las principales razones por las cuales un perro muerde son:

  • Para proteger su comida: ¿cómo se sentiría si un extraño tiene la intención de robarte tu hamburguesa?
  • Defender su territorio: ¿te asustarías si alguien que no conoces entra a tu casa?
  • Tiene dolor: ¿te enojarías si alguien te toca donde te duele?
  • Instinto maternal: Las hembras defienden a sus cachorros. - ¿cómo actuaría tu madre si considera que tú estás en peligro?
  • No fue socializado (no tuvo un adecuado contacto previo con personas y animales): ¿cómo actuaría una persona que como niño nunca tuvo la oportunidad de interactuar con humanos?
  • Fobias adquiridas durante temprana edad: ¿qué haría una persona que tiene fobia a las agujas y va a ser inyectado? 

Como ves, muchas de las razones por las cuales un perro reacciona agresivamente se pueden llegar a evitar. 

Aquí te mencionamos recomendaciones para prevenir mordeduras:

  1. No molestes o asustes a un perro, especialmente cuando está comiendo, con sus cachorros o juguetes, cuando está detrás de rejas, dentro de un automóvil, dormido o enfermo.
  2. Aléjate si un perro se encuentra asustado o enojado. Un perro enojado mostrará los dientes. Un perro asustado meterá la cola entre las patas e intentará huir.  
  3. Quédate quieto cuando se te acerca un perro sin correa. Si estás de pie, quédate quieto como un árbol. Si te caes al piso, hazte una puño, como una piedra. No hagas ruido y cierra los ojos. El perro perderá el interés en ti.
  4. Pide permiso al dueño para tocarlo. Los niños en compañía de perros siempre deben estar supervisados. Enséñales a acercarse tranquilamente y con cuidado, dejar que el perro huela su puño y luego acariciar su espalda.

Si un perro te llega a morder, lava bien tu herida y acude al centro de salud más cercano.  

La importancia de la socialización

La socialización es el acto de presentarle una gran variedad de estímulos a tu perro cuando está cachorro (especialmente sus primeros 3 meses de vida): personas y animales de diferentes edades, género y temperamentos, sonidos, olores, etc.  Esto es importante para que cuando crezca se sienta a gusto en situaciones diferentes y no desarrolle fobias o agresiones. También lo hará un perrito más amigable.

¡Tu tienes el poder en tus manos para prevenir las mordeduras!. Sé un dueño responsable y cuida mucho a tu mascota. Ella te compensará con compañía y amor.

La historia de John Walsh

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Nuestra historia de proteger animales en desastres empieza en 1964 con John Walsh y su primera expedición de rescate, operación Gwamba