¿Por qué nos desconectamos emocionalmente de los pollos?

Publicado el 19/09/2016 by Gemma Carder

Los pollos son seres emocionales que pueden sentir empatía. Entonces, ¿por qué tantos seres humanos experimentan una desconexión emocional con los pollos?

El lenguaje es importante

Nuestra relación con los animales es compleja y hay una serie de factores que influyen en nuestra actitud hacia ellos y la forma en que los tratamos. La forma en que se etiquetan los animales afecta nuestra actitud hacia ellos. Por ejemplo, los animales etiquetados como 'mascotas' generalmente reciben mayor consideración moral que los etiquetados como 'alimento'.

En vista de esto, cuando clasificamos a los pollos y otros animales de granja como 'alimento o animales de 'producción', inmediatamente aplicamos restricciones sobre la forma en que los vemos,  especialmente cognitivamente (Serpell, 2004).

Los estudios han comprobado que cuando se le pide a una persona calificar la inteligencia y "encanto" de un animal, los animales que sirven de alimento que no son mamíferos (en este caso pavos, pollos, truchas y langostas) reciben las calificaciones más bajas para ambos factores, en comparación con mamíferos como cerdos y ovejas, que comúnmente sirven de alimento.

Estos resultados muestran que las personas desvalorizan los 'animales para alimento', particularmente cuando son  animales no mamíferos (Driscoll, 1995).

¿Qué hay de los pollos?

Muchos consumidores evitan formar una conexión cognitiva o emocional con los animales involucrados en la industria agropecuaria. (Schroder et al., 2004). Puede ser más fácil para algunos pensar en los pollos como seres 'poco inteligentes' o 'incapaces de sentimientos', para poder lidiar con el dilema moral asociado al bajo nivel de bienestar animal en la industria agropecuaria. Esta disonancia cognitiva nos pasa a todos, a un grado u otro, y, por supuesto no sólo en relación con los alimentos.

¿Se puede cambiar de actitud?

Sí, se puede. Por ejemplo, un estudio evalúa la actitud de estudiantes antes y después de pasar un rato entrenando pollos. Se ha encontrado que una vez que pasan tiempo con los pollos, califican su inteligencia y su capacidad para experimentar emociones más alto que antes de pasar tiempo con ellas (Hazel et al., 2011).

Se crían miles de millones de pollos cada año para obtener su carne, a menudo en condiciones inhumanas. Es un hecho que los pollos pueden sufrir y por lo tanto sabemos que deben ser tratados humanamente.

Chickens being fed at Sweda Farm, a high welfare farm in Canada

¿Qué puedes hacer?

Cuando compras pollo, es importante investigar y averiguar si el pollo que estás comprando proviene de una granja con un alto nivel de bienestar. Si no lo es, haz todo lo posible por cambiar.

Si quieres adoptar medidas para crear una mejor vida para los pollos, busca nuestra campaña de Cambio para los pollos

Lee más sobre el trabajo que estamos haciendo para apoyar a 70 billones 

 de animales de producción.