El delfín rosado no es carnada

El problema

  • Miles de delfines son cazados ilegalmente en el Amazonas cada año, principalmente para ser usados como carnada en la pesca Piracatinga.
  • Durante la caza, los delfines quedan atrapados en las redes y arpones hasta morir. Otro método es hacer daño al animal con el arpón y atarlo por la cola al de un tronco de árbol, hasta que el pescador necesita usarlo como carnada.
  • Las delfines pueden tardar varios días en morir, luchando por liberarse con hambre y extremo sufrimiento. 

 

Nuestra solución

  • El Ministerio de Pesca y el Ministerio de Medio Ambiente de Brasil establecieron una moratoria de 5 años para la pesca de la  Piracatinga o pez Mota.
  • El gobierno está trabajando con la industria pesquera para desarrollar nuevos métodos para pescar la piracatinga .
  • También se comprometió a crear un grupo de trabajo para proteger el delfín rosado del Amazonas.

Que estamos haciendo 

  • Ahora es el turno de Colombia, el principal importador de pez Mota, hacer un compromiso para proteger a los delfines.
  • Estamos pidiendo a las autoridades colombianas, como lo hicieron en Brasil, que prohíbe la venta de pez Mota y mejorar así la aplicación de la ley para proteger al delfín rosado.
  • También estamos pidiendo al público colombiano que deje de comprar pez Mota, que se vende como pez capaz o capacete.

 

Detengamos la matanza de los Delfines Rosados

Tenemos que proteger a los delfines rosados de la caza cruel e ilegal y ofrecer soluciones sostenibles a los pescadores.

Visita nuestro sitio y convertirse en un guardián del Boto.

De los cientos de mamíferos que habitan en la Amazonía, un animal viene a la mente de cualquier brasilero cuando se habla de la fauna local. Su belleza, inteligencia y gracia asociadas al folklore que lo rodea, transforman al delfín Rosado del Amazonas, conocido como Boto, en un ícono de la cultura y biodiversidad amazónicas.

Este cetáceo nativo de la Cuenca Amazónica, a pesar de estar protegido por la normativa brasilera desde 1987, está siendo asesinado de forma cruel. Su cuerpo se utiliza como carnada para pescar un tipo de bagre (Calophysus macropterus) conocido como piracatinga, en Brasil. La piracatinga en un pez carroñero. Se alimenta de animales muertos y no tiene mucho valor gastronómico para la población amazónica. Sin embargo es vendido fileteado, congelado o de otras formas en otras regiones de Brasil como douradinha, pintadinha, piratinga, pirosca, pati, pati-bastardo, piraquara o piraguaruga.
Fuera de Brasil, se lo exporta a Colombia, donde se lo hace pasar por mota, capaz o capazete, un pescado valorado por el consumidor colombiano que se ha vuelto escaso debido a la sobrepesca.

Una muerte cruel

Desde que la piracatinga ganó valor comercial, hace algo más de diez años, se calcula que la población del delfín Rosado se viene reduciendo a una tasa de 10% por año. A pesar de no estar en la lista de animales amenazados, confeccionada  por el Instituto Brasilero de Medio Ambiente y Recursos Renovables (IBAMA), podemos imaginar el riesgo en el que se encuentra. El boto vive hasta 30 años, se comienza a reproducir a los cinco y puede tener una sola cría cada dos a cuatro años.
 
El uso del delfín rosado como carnada es extremadamente cruel: se los arponea para atraparlos y son asesinados a machetazos. También se lo captura con redes para provocar la muerte por asfixia. Como muchas veces no mueren de inmediato, los pescadores los atan, de la cola, a los árboles y los cuelgan mientras esperan usarlos en porciones pequeñas que extraen mientras el animal aún vive.
 
Su carne en descomposición se coloca en cajas de madera para atraer gran cantidad de piracatinga que es capturada mientras que consume al boto y extraída a mano por los pescadores.

La moratoria no es la única solución

Como medida para contener la muerte de uno de los únicos delfines de río, el Ministerio de Pesca y Medio Ambiente de Brasil, lanzó una moratoria para la pesca de piracatinga el 22 de mayo de 2014 que entrará en vigencia en enero de 2015 y duraría 5 años.
 
Si bien este es un primer paso a favor de la protección del boto, es difícil creer que sólo esta herramienta puede resolver el problema complejo y transfronterizo. Matar al boto ya es ilegal desde hace 27 años pero el delfín aun sigue siendo cazado y asesinado.
 
Necesitamos una solución definitiva y efectiva para proteger al boto. Es preciso fiscalizar frigoríficos, fronteras, minoristas para garantizar que la piracatinga deje de ser exportada irregularmente a Colombia, Perú y otros países de América Latina. Un refuerzo de la política ambiental, detener a los responsables de la matanza y promover una alternativa sustentable son necesarias y urgentes. Se vuelve una prioridad trabajar en conjunto con las comunidades rivereñas para que los habitantes de la cuenca, conozcan la importancia del delfín rosado y la necesidad de protegerlo ya que, vivo, es una pieza clave en el desarrollo local sustentable.

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