Un "deporte" sangriento y brutal

Boca sangrentada tras ataque a oso

Imagine un oso atado a un poste siendo atacado hasta por cuatro perros frenéticos y cientos de personas mirando.
 
Los perros son entrenados para ser sumamente agresivos. Su ferocidad es  cuestión de orgullo para el dueño, quien se lleva los premios financieros del ataque de estos animales. Esta práctica es ilegal en Pakistán.
 
La muchedumbre sabe que el oso atado está en gran desventaja. Sus garras y dientes habrán sido removidos -una mutilación atroz para la cual raramente se usa anestésico.
 
La “lucha” dura tres rondas. A medida que los perros atacan, el oso se cansa y debilita hasta ser incapaz de permanecer erguido. Ahí, es cuando la cara y cuello del oso se vuelven vulnerables a los dientes de los perros, los cuales se cuelgan de su boca y labios al tiempo que intentan tirarlo al suelo. Si tienen éxito, los perros “ganan” la ronda, si el oso se queda en pie, será él quien “gane”.
 
Los osos sufren más lesiones que los perros en estos enfrentamientos salvajes, quedando con rasgaduras en nariz y boca. Las mandíbulas de los perros, agarradas a la nariz del oso, son soltadas a través del uso de palos.

La mayoría de los osos queda con cicatrices, pero se evita el sacrificio de cualquier animal -son demasiado valiosos. Los osos son mantenidos vivos para que sufran más a manos de sus dueños.

Ayude a World Animal Protection a erradicar los ataques a osos con perros

Trabajando con las autoridades paquistaníes y el Centro de Investigación en Biodiversidad de Pakistán (PBRC), World Animal Protection está poniendo fin a un número creciente de eventos en los que se ataca osos con perros. 

 
Su donación financiará la continuación de nuestro trabajo y ayudará a World Animal Protection a alcanzar nuestra meta final –poner fin a los ataques a osos con perros para siempre.


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